Hombre hija de citas mayores de padre

Mi ex novia me abandona con mis hijas y ea secuestrada y prostituida

2020.11.05 08:27 jose2741 Mi ex novia me abandona con mis hijas y ea secuestrada y prostituida

Bueno todo comenzó cuando tenía 22 años yo tenia una novia la llamaremos Masha bueno Masha era una chica muy bonita ella era el amor de mi vida pero como en toda historia de amor todo se fue a la mierda. Todo comenzó cuando Ella quedó embarazada, cuando sus padres se enteraron la hecharon de su casa asi que se vino a vivir conmigo , en el tiempo que estuvo embarazada ella quería abortar yo la convencí de no hacerlo pero ella se negaba a cuidarse en verdad hacía lo opuesto se drogaba y se emborrachaba intentando un aborto natural por esa razón tuvo un parto prematuro mis hijas nacieron sietemesinas y tuvieron complicaciones al principio de sus vidas pero después de todo valió la pena cuando las tuve en mis manos eran dos hermosas niñas gemelas, las llamaremos Sofía y Elizabeth pero cuando ella salió del embarazo comenzó a salir de fiestas y descubrí que salió con otros chicos pero en ese momento estaba ocupado trabajando y cuidando a mis hijas. Pero bueno después de 4 meses con esta rutina ella una noche cuando venía del trabajo tenía una maleta . Yo le pregunté que hacía ella me dijo que se Hiba con su amante . Al parecer su amante era un pollero ( un pollero es una persona que ayuda a pasar la frontera a estados unidos ilegalmente obviamente) Solo veía como ella se alejaba, yo corrí detrás de ella, le roge que no me dejara que haría un mayor esfuerzo por ser un mejor esposo un mejor padre .ella solo me dijo que la dejara en paz La intenté convencer con las niñas . Ella me dijo que las diera en adopción o las tirará ya no eran su problema y que ni siquiera sabe si son mis hijas. Eso me destrozo estuve una semana llorando pero decidí que desde ahora trabajaría por mis hijas entonces gracias a la ayuda de mi madre que cuido a mis hijas pude salir adelante trabajando turnos dobles y estudiando en la universidad para ser un doctor y siendo un padre para mis hijas ¿fue difícil? si , ¿pensé en rendirme? si , ¿llore? muchas veces, pero al final salí adelante cuando termine la universidad todo fue más fácil, consegui un trabajo de doctor donde ganaba más dinero y tuve más tiempo para mis hijas pero un día cometí un gran error del cual aún me arrepiento un dia me emborrache (no pasa muy amenudo ya que no me gusta la cerveza pero esa noche tome mucho vino pero cuando me emborracho no soy agresivo pero comienzo a decir verdades) bueno ese día comenzé a insultar a Masha y comenzé a decir todo de ella toda la historia que les acabo de contar y como pudo dejarnos a mi y a mis hijas como sacos de basuras y como casi mis hijas mueren por su culpa lo dije todo y mis hijas lo escucharon desde ese momento las note extrañas antes preguntaban por su madre amenudo pero ahora se molestaban cuando mencionaban algo relacionado a su madre y antes normalmente cuando traía a una de mis novias ellas harían lo imposible para aullentarla pero cuando le traje a mi nueva pareja llamemosla Ana la trataron como su madre el caso es que me casé con Ana hace un año ellas y Ana son muy unidas Ana las trata como sus hijas y ellas la tratan como su madre . Ellas actualmente tiene 9 años .
Perdón por el largo contexto pero era necesario pero bueno mi problema comenzó hace un mes
Masha me contacto por Facebook en este punto de mi vida lo que paso con Masha ha había quedado en el pasado y decidí darle el beneficio de la duda haci que acordamos una cita (por cierto mi esposa estaba al tanto de esto y dijo que intente ser comprensivo y calmado) bueno el caso es que fui a su departamento y la vi estaba horrible tenemos la misma edad (32 años ) y ella parecía de 40 , le pregunté que quería ella comenzó a contarme su historia después de que me abandonará ella y su amante intentaron pasar la frontera a estados unidos pero el problema es que muchos piensan que el mayor peligro es la policía estadounidense pero otro peligro son los tratantes de blanca que asechan por la zona no es difícil de imaginar solo piénsalo son personas en un lugar donde no hay policía ni personas cerca así que su grupo fue atacado por unos tratantes de blancas ella fue secuestrada y fue prostituida por 8 años hasta que la policía la salvo y este año intento reconstruir su vida pero con esto del covid le ha sido difícil . Le dije que sentía oír eso pero no entiendo por qué me pidió que vieniera con ella . Ella dijo que quería recuperar todo a mi y a sus hijas y intento besarme pero yo me quite le dije que era un hombre casado ella lo entiendo parecía decepcionada pero igual quería reconstruir su vida con sus hijas pensé que aunque tenía muchas razones para negarselo la dejaría ganarse el amor de mis hijas concretamos una cita Pero bueno hice una cena para mis hijas , mi esposa y yo le dije a mi esposa que no tenía que estar ahi si no queria porque podría ser un poco incomodo para ella pero ella quiso estar ahí
Bueno el caso llegó el día no les dije a mis hijas que era su madre hasta el final de la cena esperaba algo emotivo pero en cambio ella comenzaron a insultarla la llamaron de mil formas y dijo que les daba vergüenza tener una madre como ella . Masha se fue llorando le pregunté a mis hijas que porque les dijeron eso ellas dijeron que se lo merecía por lo que nos hizo yo pregunté cómo sabían y me recordaron el día que me emborrache.
Bueno Masha intenta ganarse su amor aún pero va a ser difícil ya que ellas la odian a muerte el caso es que no se qué hacer por eso pido consejos. Gracias por leer
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2020.04.15 07:34 el_tarolas Fuí funcionario publico y terminé dándole trabajo a una porquería de persona [Segunda Parte]

Mi sueño se cumplió, sin tener ninguna formación profesional, sin ni siquiera haber pisado nunca una Universidad, incluso sin haber terminado el bachillerato, desde el día uno de mi gestión como alcalde me convertí en el “Licenciado”. La primera vez que me extendió la mano y me dijo: Bueno días Licenciado. Estuve a punto de corregirle y decir: No, no soy licenciado, no supe que decir, quise corregirle, pero no pude, me tomó totalmente por sorpresa, tomé su mano, me tragué mis palabras y solo pude decir: bu buenos días.
Apenas era el segundo día transcurrido desde mi toma de posesión, el Cacique de pueblo fue el primero en venir a buscarme con el pretexto de felicitarme por mi triunfo, en realidad venía a cobrarme el favor. Mi primera acción como alcalde no fue resolver un problema comunitario, tampoco fue revisar las carencias del pueblo, mucho menos algo relacionado en favor de la comunidad, mi primera acción como alcalde, fue investigar aquí y haya como agilizar y resolver los asuntos del Cacique del pueblo.
Como alcalde tenía asignado un vehículo, una modesta camioneta, si bien se encontraba en buenas condiciones, no era de modelo reciente, dentro del personal administrativo y de confianza había un viejo amigo de mi padre, compañero de las borracheras cuando vivía mi padre. Diez años atrás, Arnulfo conducía borracho con su familia rumbo a Monterrey, al derrapar su camioneta se salió del camino y cayó en una zanja, su hijo menor fue el único que perdió la vida en aquel accidente, nunca más volvió a beber. Arnulfo hombre muy campechano y dicharachero, se desempeñaba como chofer, con 56 años de edad, Arnulfo estaría al servicio de mis traslados. Siempre, antes de subirme a la camioneta, lo saludaba lo más cerca posible, intentando percibir su aliento, Arnulfo con ojos de arrepentimiento y de chinga tu madre, me regresaba el saludo. Mi desconfianza hacía Arnulfo no duró mucho tiempo, comencé a llevar a mi Madre a Monterrey desde el tercer día como alcalde, tener un puesto público me habría las puertas y preferencia en los hospitales públicos y algunos privados. Al no poder ausentarme continuamente por ir a Monterrey, le encomendé a Arnulfo los traslados de mi madre siempre acompañada por 2 de mis hermanas, como yo aún no cobraba ni la primer quincena, los gastos de los traslados corrieron a cargo de municipio, me dije a mi mismo: “En cuanto cobres tu primer cheque, repondrás el dinero”, eso nunca sucedió.
Habían pasado unas cuantas semanas, estuve realizando visitas a los diferentes oficinas y corporaciones del municipio, saludando y conociendo a los diferentes funcionarios que tenían a su cargo las mimas, todos muy lambiscones por supuesto, esperando no perder su chamba, yo aún no sabía que método utilizar o como decidir a quien quitaba y mucho menos a quien ponía, todos los amigos del pueblo venían a saludarme a mi oficina, no podían ocultar su interés, en entre abrazos y felicitaciones la conversación siempre se dirigía a la pregunta: ¿Y ya sabes a quien vas a poner en la _________ de jefe?. Dentro de todas las dependencias que tenía el municipio, la última que visité fue la Casa de la Cultura, una casucha vieja, descuidada, con algunos adornos por aquí y por allá, recuerdos típicos de épocas pasadas, fotos de alcaldes, gente ilustre, personajes supuestamente importantes que yo no conocía o de los que nunca en mi vida había oído hablar, me recibió el Director de la casa la cultura en persona, me extendió su mano y me dijo: Mucho gusto en conocerle Licenciado, mi nombre es Crescencio Garza, y aquí está mi renuncia con carácter irrevocable, espero la acepte, por mi dignidad, no voy a seguir más sirviendo de títere para esa gente. Sin saber ni que, volteé la mirada hacia Arnulfo que se encontraba justo detrás de mi. – Ahora no lo entiendo señor Licenciado, pronto usted mismo se dará cuento a que me refiero –. Dejo salir un gran suspiro, se puso el sombrero, silbando comenzó a andar a paso lento calle abajo, se notaba muy sereno, quitándose un gran peso de encima. Volví a mirar a Arnulfo buscando alguna una explicación, Arnulfo impávido, respondió:
En el pueblo era un secreto a voces, todos sabíamos de las andadas de “Don Cacique”, pero a pesar de eso, lo veíamos como un miembro de la comunidad y además gracias a las aportaciones de Don Cacique había muchos cambios y progresos en el pueblo, así que todo mundo preferíamos voltear la mirada para otro lado, y pretender que no había nada de malo, -Haya él y sus negocios-.
Las palabras de Arnulfo me desconcertaron, pero había otros problemas más importantes que resolver, por lo pronto había que conseguir alguien que quisiera tomar el puesto y la dirección de la casa de la cultura, dónde podría conseguir alguien que además de tener el perfil, quisiera aventarse, tomar el puesto y además, estar dispuesto a ganar poco.
Esa noche le estuve dando vueltas al asunto, mi esposa me dijo que primo de Monterrey vendría unos días al pueblo porque tenía otro evento que había conseguido gracias a lo bien que le salió la fiesta de los XV años. Además de “Don Cacique”, ya éramos más los que nos vimos beneficiados por la dichosa fiestesita. A huevo! Grite, mi esposa tiró el café, -Pos que te pasa!- -El muchacho del video, luego te explico-
Muy temprano le llamé a mi primo para pedirle los datos del muchacho, me contó que ya no trabajaba para él, después de lo del video me dijo que se empezó a poner muy mamón: -Pues un día le hablé y le dije que el video que él editó lo pasaron en un medio local y que había gustado mucho, que habías ganado la elección, al morro ni le entusiasmó la noticia, por el contrario, me acuerdo que le prometiste chamba si quedabas, yo le hablé acá todo emocionado, y el morro muy mamón me dice: aahh órale pues que chido, de ahí se empezó a portar muy mamón, como que no le gustó que yo le haya pedido casi a huevo que te ayudara con el puto video, a los dos días me renunció-. Aún así me pasó el teléfono del morro con la advertencia de: Ahí tú sabrás, es medio mamoncito el morro, pero pues es de confianza, ahí tú vele.
Le dejé los datos del chavo a mi asistente y le pedí que se comunicara con el muchacho: -dígale que lo necesito ver lo antes posible en la Casa de la Cultura del Pueblo por favor, que es algo muy importante, y dígale que yo cumplo con mis promesas. Con las referencias que me había dado mi primo, pensé que el chavo no se iba a presentar. Acudió a la cita en la Casa de la Cultura, llegó puntual, le aventé un discurso de lo que había pasado, de que me parecía que era valioso, y le prepuse ser Director de la Casa de la Cultura, haciéndole saber que no había mucha paga pero tendría a su disposición un vehículo del municipio para sus traslados, el pueblo es chico, pero para su edad, sabiendo que acababa de terminar su carrera universitaria en proceso de titulación, era una gran oportunidad, podría comenzar a relacionarse y tomar experiencia. Pensé que se iba a entusiasmar con la propuesta, se quedó serio, ahí me acordé: Inche primo, tenía razón, este wey es mamoncito-. Aceptó no muy entusiasmado. Bueno, pues entonces te espero mañana para comenzar con el papeleo, ve con mi asistente, ella te dará los detalles.
Con los problemas de salud de mi madre, y que yo cada vez agarraba más dinero del municipio con la excusa de un día pagarlo, me olvidé por completo del asunto ese misterioso relacionado con la casa de la cultura y “Don Cacique”, me dije: Me voy a enterar por el chavo, de seguro don Cacique lo va a buscar, cuando eso suceda si la cosa es grave, va a venir corriendo a decirme lo que pasa y de esa forma me voy a enterar, y mato dos pájaros de un tiro, yo me lavo las manos y no me relaciono con el asunto, y de seguro el morro va a querer renunciar y regresarse a Monterrey, yo cumplí mi promesa, le di trabajo.
Paso una semana y no tuve noticia alguna, todo parecía transcurrir con normalidad, el chavo estaba tomando las riendas de la casa de la cultura, parecía que a pesar de su poco interés, le estaba poniendo empeño a sus actividades como director, del asunto de Don Cacique, ni una noticia. No tenía idea de lo que después vendría.
Le empecé a tomar mucha confianza a este muchacho, lo acepté como una parte de mi equipo de trabajo, muchas veces en las juntas él intervenía con comentarios y consejos, que muchas veces tomé y puse en práctica y terminaron resultando bien, incluso lo invitaba a mi casa, lo conoció mi esposa y mis hijos, no puede dejar de notar el nerviosismo con el que mi hija la mayor lo saludó, como padre entendí que mi hija ya era casi una mujer, pero algo muy claro tenía, no podía involucrar a mi familia con mi trabajo. En un lapso de 3 meses, el chavo ya estaba bien integrado, su actitud había cambiado mucho, ya no era el serio mamón, se desenvolvía muy bien, podría decir que era un miembro importante de mi gabinete, pero había una cosa que aún me intrigaba, ninguna noticia de “Don Cacique”. Al sexto mes un día por la mañana noté a Arnulfo muy serio, con cara de asustado, los ojos un poco rojos. Arnulfo no me digas que ya volviste a tomar? No mames Arnulfo, tantos años sobrio para que los eches a perder así no mas? -Como cree Licenciado, lo que pasa es que anoche no dormí. Estuvimos en la casa de la cultura hasta muy tarde, a Don Cacique se lo ocurrió mandar traer unas muchachas de Monterrey, me llamó entrada la noche y tuve que ir por ellas, ya usted sabe que a “Don Cacique” no se le puede decir que no. -¿En la casa de la cultura?, no mames Arnulfo, como que en la Casa de la Cultura?
En putiza me fui a buscar a este cabrón, para pedirle explicaciones, al no encontrarlo ahí, me fui directo a la casa donde estaba hospedado, tampoco estaba ahí, Arnulfo me dice: Licenciado, ¿no me diga que usted no lo sabe?, ¿No me diga que no se ha dado cuenta? -Cuenta de que Arnulfo?- -El muchacho ya no vive ahí, vive en la hacienda, aquella de “Don Cacique”, y yo que usted me andaba con cuidado, mejor sosiéguese, y ya que venga este muchacho lo ve con más serenidad.
Ya decidido a despedirlo, esta iba a ser su último día como Director de la Casa de la Cultura y su última noche en el pueblo. No llegó solo, iba acompañado de gente de Don Cacique: Mira muchacho, no sé en que te metiste, pero esto se acabó. Me interrumpió uno de los hombres de don Cacique. -Aquí no se ha terminado nada, por el contrario, Don Cacique tiene muchos planes para el muchacho, apenas va comenzando, mejor váyase para su casa, y hacemos de cuenta que no pasó nada.
No me quedó de otra que hacerme de la vista gorda, voltear a otro lado, mi prioridad en ese momento era la salud de mi madre. Durante todo el año siguiente, este chavo no solo cambió su actitud, cambio totalmente su vestir, tenía largos periodos de ausencia, al cobijo de “Don Casique” vivía la vida de los excesos, fiestas, prostitutas de la mejores, alcohol, drogas, muchas drogas, Arnulfo me contaba como el chavo se metía una inmensa cantidad cocaína, mariguana, crack, todo lo que llegaba a sus manos se le metía, de monterrey cada fin de semana llegaban mujeres por encargo, presumía que como Director de la Casa de la Cultura ganaba 40 mil pesos mensuales, que para la época y el municipio ni yo los ganaba. El muchacho tenía a su cargo una asistente, el municipio no pagaba su sueldo, lo pagaba de no se donde, tenía a la muchacha encargada de realizar la tesis para su titulación. Me invitó a mi y a mi familia a acudir a su acto académico, no nos quedó de otra que ir. Vestido de toga, llegó tarde al evento, perdido, llegó sumamente drogado, alucinando a sus compañeros les ponía nombres de artistas, de futbolistas, de personalidades: -Ira ahí esta Hugo Sánchez, aahhh José José cántanos una canción. El acto académico comenzó, el maestro de la ceremonia comenzó su discurso:
JOVEN, FRENTE A TI HAY UNA PUERTA CERRADA, SOLO TIENES UNA OPORTUNIDAD PARA PASAR A TRAVÉS DE ELLA. ESA PUERTA TAL VEZ TENGA UN CANDADO, NO TENDRÁS QUE ABRIRLO A LA FUERZA, PORQUE TIENES ALGO MUY VALIOSO: CONOCIMIENTO.
LA OPORTUNIDAD TE LA HAS GANADO CON TU ESFUERZO, CON EL ESTUDIO, ÁBRELA, DEL OTRO LADO ENCONTRARÁS LA SABIDURIA, ENCONTRARÁS AL CAMINO DE LA EXPERIENCIA, LA VERDAD Y LA LIBERTAD. FELICIDADES A TODOS LOS GRADUADOS!!!
Este chavo estaba tirado en una silla al fondo del salón, perdido, como alucinando, se perdió por completo su acto académico. Arnulfo al otro día me contó que en la camioneta había hecho todo un desmadre durante el camino, traía delirios, alucinaciones, la verdad no sé porque lo llevaron, hubiera sido mejor no asistir, para él y sobre todo, para nosotros. No me pude quedar de brazos cruzados, con la ayuda de Arnulfo, lo saqué del salón, había gente de “Don Casique”, pero entendieron que no tenía caso continuar, ya estaba echado a perder, decidí llevarlo a comer algo. En el camino de regreso nos pudimos deshacer de la gente de Don Cacique, todo el camino iba aluncinando, delirando con historias, como una supuesta bruja muy vieja se convertía en ave y volaba. Decidí llevarlo a comer algo a mi casa, mi Madre nos recibió, nos preparó a todos algo de comer, un caldo de pollo, las abuelas componen toda enfermedad con caldo de pollo. Durmió en mi casa, entre alucinaciones y delirios.
Dos años habían transcurrido, el chavo ya era totalmente otro, a pesar de su corta edad parecía perdido, transformado y trastornado, un día llegó a mi oficina con su renuncia, me dijo que no podía más, me dio mucha lástima, pero se lo tuve que decir así:
-Conmigo no hay problema muchacho, te aceptaría tu renuncia, con quien tienes que ir a Renunciar es con tu verdadero patrón, anda, ve a presentarle tu renuncia a ver si te la acepta.
Regresó al otro día a trabajar, bañado, cambiado, comenzó a tomar de nuevo las riendas de la casa de cultura, le pidió al Coordinador, -que era quien realmente estuvo haciendo su trabajo durante todo ese tiempo-, la lista de pendientes. No le duro mucho el entusiasmo, al tiempo se fue del pueblo, no supimos nada más de él.
Un año después mi hija desapareció, la busqué por todas partes, hice todo lo que pude, gasté todos mis recursos, tomé todo lo que pude de las arcas del municipio, hice uso del poder que tenía como funcionario para buscarla. Descuidé por completo la salud de mi madre, en poco tiempo murió.
Arnulfo fue quien me dio la noticia, mi hija se casó con ese muchacho, el mismo que un día se ganó mi confianza y a quien hoy considero como una de las peorías porquerías en la que una persona se puede convertir, espero un día encontrarlo, espero un día recuperar a mi hija.
EDIT: El merito es para u/EscoriaGorgorita. Gracias carnal por tus hostorias
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2018.09.18 07:25 Zetusleep5390 La leyenda de los estudios en el callejón del aguacate.

La leyenda de los estudios en el callejón del aguacate.
Los últimos señores Mexicas habían llorado ya la pérdida de las tierras que algún día los acogieron y fueron testigo de la gloria de Azcapotzalco, que por aquellos días era el señorío responsable de estos parajes del sur de la Ciudad de México.
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Don Hernán Cortes había invitado a capitanes, soldados y aliados a un enorme banquete con vino de Castilla y cochinos de Cuba. Años después, Bernal lamentaría en sus crónicas de la conquista que los lugares fueron insuficientes y por otras cosas acaecidas aquella noche, hubiese preferido que nunca se llevara a cabo. La más macabra de las cosas acaecidas es el origen de esta historia. La noche fue agridulce, estuvo manchada por la sangre aunque no tuvo lugar batalla alguna. Las crónicas y la historia se han esforzado por borrar los terribles hechos que en aquella noche larga de Coyoacán costaría la vida de dos inocentes. No sólo las quejas por el espacio ahogaron la noche gloriosa de Cortés. Pasadas las 11 de la noche todas las antorchas se extinguieron, como por acto de magia la penumbra abrazó el patio del real de Cortés, el embrujo lo rompió el llanto desesperado de uno de los niños que jugaba en los pasillos, ese llanto centró la atención de todos los presentes que corrieron a avivar las antorchas y velas para restablecer la iluminación de aquel lugar. Los perros que habían acompañado a Cortés, tesoro preciado del conquistador, ladraron con violencia estridente que heló la sangre de todos los asistentes. Dos espadas de madera fueron halladas en el suelo, ante la mirada atónita y desesperada del resto de pequeñines que no atinaban a decir nada más que: “Julian y Rodolfo, ¡la noche se los ha tragado!”.
Entre llantos y confusión una puerta se cerró, como señalando el punto de escape de esa oscuridad que se había tragado a los pequeños.
Dos soldados liberaron a los perros, los canes corrieron velozmente por la puerta que señalaba el punto de escape -en todo momento ladrando con violencia y autoridad, como si sus ladridos fueran a detener al mal que ya todos buscaban-. Una comitiva liderada por Don Rodolfo De Escalante salió acompañando a los canes para apresar al responsable y dar con el paradero de los dos hijos varones del capitán español. Corrieron todos por caminos rurales y parcialmente empedrados, en espera de los caballos, carruajes y coches que algún día transitarían esas calles (algunas de las cuales al día de hoy siguen manteniendo tan rudimentario camino) como lo son los palacios y casonas españolas de estilo colonial que por aquellos días no eran sino cimientos, hoy testigos de la historia de México que nacía con la Nueva España tras la muerte de Tenochtitlán.
Finalmente, uno de los perros tomó camino por lo que hoy en día sería el final de la calle Francisco Sosa, donde la calle se convierte en la Cerrada Francisco Sosa; lugar en el que hoy se levanta un muro de piedra que en una esquina guarda un antiguo altar a la virgen del Rosario, sobre el que se elevan las ramas de un árbol de aguacate. Aquel perro paró y comenzó a ladrar en la penumbra con desesperación. La comitiva apresuró el paso y todos como una marcha coordinada pararon súbitamente ante una escena francamente dantesca. El perro que los había guiado tenia las orejas gachas, no dando crédito el animal a lo que sus ojos veían: eran las piernas y brazos del pequeño Julian De Escalante. El perro se lanzó contra un ente que estaba parado en la penumbra, desapareció para no ser visto más.
La pierna derecha del pequeño, cubierta en sangre, antecedía en fila a la pierna izquierda que a su vez estaba antes del brazo derecho y luego el izquierdo; donde la pequeña mano del inocente terminaba señalando hacia adelante en dirección a aquel ente de espaldas anchas y tamaño descomunal. El ruido que salía de aquella bestia era el de un coyote hambriento devorando a su presa. En sus anchas espaldas el torso y rostro de dolor del pequeño Julian que aún agonizaba, al borde de perder la consciencia el niño lloraba con desesperación y a los pocos segundos de que los soldados llegaron a su encuentro el pequeño perdió la conciencia. Un grito rompió el hechizo: “dadme la cara, ¡hideputa!” gritó un arcabucero de la comitiva, quien al mismo tiempo descargó en contra de la criatura. Aquel ente volteó despacio, entre sus brazos el cuerpo del pequeño Rodolfo De Escalante, de quien quedaba todo menos las vísceras que devoraba aquella criatura infernal. Los ojos de aquel ente eran de un rojo tan ardiente como las brazas que cocinaron los cochinos que ahora vomitaban todos los presentes a tan grotesco espectáculo. Varios de los soldados que componían la comitiva no pudieron contener las lágrimas y la desesperación, quedaron desarmados ante la barbarie que atestiguaban pues no hubo horror en las guerras que muchos ya habían vivido que se equiparara a lo que estaban presenciando. El cuenco que contenía las vísceras del niño le servían de plato ceremonial para beber la sangre del pequeño, a quien tomó entre sus brazos y alzó dejándolo suspendido para drenar todo su líquido vital.
El arcabucero entre llantos cargó nuevamente el arcabuz y arremetió contra la bestia. No pareció dañarla en absoluto. La reacción que aquella afrenta suscitó fue que el cuerpo del pequeño Rodolfo terminó recargado en una de las rodillas de la monstruosa aparición que arrancó de su espalda el torso de Julian y mordió su cuello para drenarlo también, el sonido de aquello era espantoso y toda vez que hubo bebido la última gota de sangre tomó de la cabeza los restos del niño, con violencia sin más lanzó el tronco del infante en dirección a la comitiva que inmóvil e impotente no daba crédito a lo que estaba viviendo, fue tal la fuerza con la que realizó el lanzamiento que la cabeza se desprendió del torso y quedó en la mano de ese monstruo. Así fue que abrió la boca de la cabeza, desprendió la quijada y lanzó a la oscuridad el resto de la pequeña cabeza. Dicha mandíbula sirvió entonces como un cuchillo ceremonial, la bestia tomó el hueso que había obtenido de Julian y rompiendo el esternón del pequeño Rodolfo accedió a su corazón, lo sacó. Lo sostuvo en sus manos y lo elevó como ofrenda a los dioses de esas tierras, ante todos los presentes de un sólo bocado devoró ese órgano. Del cielo cayó un rayo, como dictando sentencia de aquel rito se escuchó el aullido de un coyote proveniente de esa fiera, el suelo se abrió y el ente lanzó una bocanada de sangre hacia el cielo y desapareció al sonido de un extraño vocablo náhuatl que retumbó en los oídos de todos los presentes: NETZONCUILIZTETLATZACUILTILIZTLI (un aliado luego lo tradujo para todos, la venganza se ha consumado). Aquella sangre bañó una pequeña planta recién sembrada en la esquina de la muralla que limitaba los terrenos que pertenecían a Don Rodolfo De Escalante.
Don Rodolfo yacía en el piso, con el gesto de quien ha sido absolutamente derrotado. El peor castigo aún estaba por llegar. Su esposa Aura había sido avisado por alguien de la comitiva de lo ocurrido y a toda velocidad puso marcha por la noche, su hermoso vestido de gala no fue obstáculo para la desconsolada carrera de una madre que no quería dar veracidad a lo contado… hasta que llegó y se encontró con la horrible escena. El llanto desconsolado de la madre fue tal que los testigos se persignaron y llorando se esfumaron dejando en la absoluta soledad a la pareja. La madre tomaba las manos del pequeño Julian, acariciaba el rostro de Rodolfo, su llanto era incesante y su dolor no tenía parangón. Los días con sus noches que siguieron a tal atrocidad fueron para la mujer, agonía e infierno en vida. Los días los pasaba Doña Aura de rodillas en aquella discreta planta, que algún día sería un árbol de aguacate, lamentando sin parar la irremediable perdida de sus dos hijos. Por las noches dos esclavos tenían que salir por ella para cargarla al interior de la casa cuyas ventanas eran el vitral de aquel dolor indescriptible que consumió a Doña Aura. Las únicas palabras que salían de su boca era un doloroso testimonio de su pérdida: “¡mis hijos!”, constante recordatorio que avivó el odio y la locura en el corazón de Don Rodolfo. La falta de comida y el sufrimiento de la pobre madre la consumió a penas seis meses después. A un costado del aún tierno aguacate, Doña Aura pidió ser enterrada para estar con sus pequeños para toda la eternidad. Los restos mortales de los pequeños también fueron trasladados a ese lugar por instrucción de Don Rodolfo. La barda de piedra aún no terminada ganaba altura y la casa de los De Escalante iba tomando forma, cuya ala principal hoy permanece en aquel sitio, sitio desde donde hoy se cuentan las macabras historias que habitan en las oscuras horas de la noches. Las historias para no dormir.
Terrorífica historia es la de Don Rodolfo y los De Escalante en la Nueva España. Rodolfo y Juan De Escalante fueron dos hermanos provenientes de Toledo que se habían unido a la expedición de Cortés con el afán de llevar el negocio de su familia a las Indias. La familia De Escalante poseía una forje de armas que en buena parte fueron responsables de la muerte de miles de habitantes de las tierras que conquistaron los españoles. Los hermanos escalaron rápidamente entre los soldados de Cortés por su fiereza e inclemencia contra los conquistados. Los hermanos escribían cartas de jubilo y esperanza de expansión para la herrería, por supuesto que dejaban fuera los temibles detalles de sus proezas militares en Cuba, las Antillas, La Villa Rica de la Veracruz y Tenochtitlán. Fue Tenochtitlán el inicio de una serie de desgracias para los hermanos, serie que no culminó hasta extinguirse la vida de Don Rodolfo… quizás.
América tenía preparado un reclamo de sangre insaciable para los De Escalante, el primero en pagar ese peaje fue Don Juan, a quien Cortés había encomendado la conquista definitiva del Señorío de Azcapotzalco. Precisamente fue en Coyoacán donde los soldados que comandaba cayeron en manos de fieros guerreros águila que no tuvieron piedad sino de Don Juan, a quien presentaron ante el señor Cuahupopoca quien ordenó su inmediata decapitación y ofrecimiento ceremonial. El cuerpo de Don Juan nunca fue hallado, los totonacos que habían acompañado a los españoles en aquella empresa dieron parte de la crueldad que sufrieron los capturados a Cortés, quien vio en este suceso el pretexto perfecto para ordenar el sitio definitivo de Tenochtitlán y la toma definitiva de los Señoríos aledaños. Don Rodolfo De Escalante pidió a Cortés dirigir personalmente al bergantín que desembarcaría para la carga contra Iztapalapa y Coyoacán. Don Rodolfo sometió con brutal crueldad esas tierras que no tuvieron otra opción que pasar al bando de los conquistadores para culminar la toma definitiva de la gran Tenochtitlán. Aquella fue la primer venganza que Don Rodolfo juró en América, no sería la última.
Desolado tras la muerte de sus dos varones y su señora, Don Rodolfo envió a la pequeña Carmen de vuelta a España para ser cuidada por su hermana Doña Julia De Escalante viuda De Torrecillas. Don Rodolfo permaneció en la Nueva España supervisando la construcción de su fortaleza que habría de servir de casa, encomendó construir montado en la pared un altar a la virgen del Rosario, altar que aún permanece en la esquina que inicia el callejón del aguacate y cuya virgen en algunas noches, muchos cuentan, llora sangre.
Don Rodolfo montó guardia por las noches, desde que terminó la novena en honor a sus pequeños hasta el día de su muerte. En la esquina donde encomendó su altar, Don Rodolfo pasaba las noches rezando, entre los habitantes indigenas de esas tierras surgió la advertencia de no cruzar esa esquina al caer la noche pues aquellos que osaban poner un píe en aquella propiedad no volvían a ser vistos jamás. Durante el restante de la longeva vida de Don Rodolfo desaparecieron 46 niños y 20 jóvenes que se esfumaron por completo de esas tierras, hasta el día de su muerte, cuando sus criados dieron cuenta de los horrores que aquellas pobres almas sufrieron. Las osamentas fueron mortero para fortalecer la pared, dentro de la casa los gritos de auxilio eran ignorados mientras en su estudio de los horrores Don Rodolfo extraía la sangre abdominal para consumirla, mientras que la carne forraba sillas y mobiliario del estudio y los huesos se los daba a sus perros como juguetes o premios. Los sesenta y seis muertos, como toda la población indígena de esas tierras era para Don Rodolfo de Escalante el rostro del enemigo responsable de su dolor y tragedia.
Para 1537 el muro y la casa estaban terminados, un Rodolfo con aspecto de ermitaño prohibía a sus esclavos y criados hablar de lo que acontecía durante los días, sólo permitía que salieran a los jardines a regar con un balde que él les daba el aguacate que empezaba a formarse en árbol en la esquina de la propiedad.
Cuarenta años después de aquella fatídica noche de septiembre, noche en que Don Rodolfo lo perdió todo, un estruendo demoniaco llegó hasta la casa de Don Rodolfo, los criados y esclavos dicen que el diablo mismo le visitó para reclamar su alma. En la madrugada de aquel día Don Rodolfo echó a reír en la esquina de su casa, sentado como un niño contemplando su aguacate estremeciendo a todos los que le escuchaban, con una daga que había traído consigo de Toledo puso fin a su vida. La lectura de su testamento dejó en propiedad toda su Hacienda a su hija Carmen De Escalante de Rodriguez, quien decidió limpiar un poco su conciencia transformado aquella casa en una residencia para enfermos que formó parte de la herencia de los De Escalante en México hasta la década de los ochentas.
La casona de los De Escalante vio pasar por sus cuartos a miles de heridos y enfermos que padecieron en aquel lugar. Siglos de dolor abrazan la casa que hoy es hogar de nuestros estudios. El pasar del tiempo se ha encargado de hacer crecer la leyenda de este sombrío lugar.
Muchos años después de los sucesos que comenzaron todo un descendiente de los De Escalante decidió volver con su familia a la vieja casona de Coyoacán. Gustavo Escalante era padre de familia de Emilio, Benito e Irma, esposo de Beatriz Rodriguez. La familia vivió días felices desde el final de la primer década hasta la oscura noche del 20 de septiembre de 1929.
Don Gustavo fue un abogado de origen Español, un hombre bastante respetado por sus colegas y la sociedad en general, tenía muy buenos contactos y su familia vivía una muy buena posición en México. Sin embargo, existió un lado oscuro de Gustavo, una obscena obsesión por el ocultismo. En ocasiones desaparecía por semanas enteras para visitar brujos negros en Catemaco Veracruz. La inquietud que le robaba el sueño era la maldición que aquejaba a su familia desde que su ancestro, Don Rodolfo De Escalante, sembrara el terror en los corazones de los habitantes indigenas de esas tierras y se enemistara con sus dioses jurándoles la más fiera de las venganzas.
Fue así que un brujo le dio a Gustavo una Ouija para que contactara con su ancestro y esclareciera sus inquietudes en torno a los acontecimientos que dieron origen al sufrimiento de muchas generaciones de De Escalantes que por siglos se rehusaron a habitar en México temiendo un trágico final. Muchos siglos habían transcurrido ya y Gustavo estaba determinado a poner fin de una vez por todas al maleficio.
Aquella oscura noche del 20 de septiembre de 1929, Gustavo llegó a casa y pidió a toda su familia reunirse en el salón principal de su residencia. Sobre la mesa de su precioso comedor no había más que 4 velas negras y una tabla con letras escritas en ella. Gustavo explicó para sorpresa de todos el misterioso propósito de sus constantes viajes a Veracruz. Sus hijos por aquel entonces ya alcanzaban como mínimo la adolescencia siendo Benito el menor de ellos con 16 años. Beatriz no sabía muy bien como interpretar la extraña petición de su esposo, los hijos lo tomaron con cierta intriga y curiosidad. Cuando el padre de familia terminó la historia pidió que se apagaran las luces y se encendieran las velas para formar una suerte de circulo en torno al tablero. Todos tomados de las manos dijeron las palabras que el brujo había preparado para Gustavo. Con voz de mando y cierta esperanza dijo: Estamos aquí reunidos, generaciones de Escalantes que exigimos hablar con el alma de Don Rodolfo de Escalante, Capitán español que conquistó estas tierras y habitó hasta el día de su muerte en esta casa.
Todos los integrantes de la familia estaban tomados de las manos, expectantes a una respuesta por parte del tablero. Un frío como jamás habían experimentado los atravesó a todos, las luces que a la distancia se veían se apagaron súbitamente, un silencio sepulcral reinó en la sala… únicamente lo descompuso el sonido de los pabilos de las velas que se extinguieron una a una, como si alguien o algo estuviera soplando para apagarlas. Irma trató de soltar la mano de su padre, Gustavo le gritó: NO, NO DEBEMOS ROMPER LA CONEXIÓN. La pobre no lograba salir de su espanto pero decidió hacer caso a su padre, quien guiaba la sesión con extraña y natural destreza en el oculto asunto. De pronto el oráculo que era sostenido por Gustavo comenzó a moverse. Deletreo letra a letra su respuesta: S-A-N-G-R-E. Se miraron incrédulos todos pero ninguno quiso romper la conexión. Gustavo volvió a preguntar: Don Rodolfo ¿está usted aquí con nosotros? El oráculo nuevamente se movió deletreando la palabra: M-U-E-R-T-E. Nadie daba crédito de lo que estaba sucediendo en aquella oscura noche. Emilio, un joven de 20 años, decidió que había sido suficiente seguirle la corriente a la excentricidad de su padre y sin más soltó la mano de madre y su hermano Benito, al tiempo que dijo: “¡En verdad espera, padre, que no nos demos cuenta que no está buscando más que la manera de asustarnos! Me voy a dormir, ya tuve suficiente locura por un día”. Caminó hacia la puerta corrediza, pesada puerta de madera que dividía el salón principal del estudio de su padre, se cerró violentamente.
Beatriz la madre cayó desmayada, Emilio no podía creer lo que había visto, no había explicación alguna para que una puerta corrediza tan pesada como esa se cerrara abruptamente sin que nadie la empujara. Así fue que sin pensarlo le pidió a su hermano Benito que le ayudara a abrirla, Benito corrió rápidamente a interesarse por su madre que yacía desfallecida en el piso a un lado de la mesa.
Irma no podía parar de llorar, privada por un profundo e inenarrable horror era testigo de una de la escena más escalofriante de su vida. Ninguna leyenda de horror que conociera se comparaba ya con lo que estaba viviendo, ni siquiera las exploraciones que de niños hacían los hermanos en las noches para visitar el árbol de los susurros, pues Emilio les había contado que por la noche si se ponía mucha atención en el tronco del árbol de aguacate en el que terminaba su jardín se podían escuchar los lamentos de una mujer y unos niños, así como desgarradores gritos de horror. Ninguno de los asistentes estaba preparado para lo que tendrán lugar aquella oscura noche.
Cuando Emilio se percató de que su madre estaba tirada a un lado de la mesa corrió a ayudar a Benito, ambos le pidieron ayuda a su padre… nadie les contestó. Alzaron la cara para ver si su padre se encontraba bien, o si también había sido derribado, víctima del miedo ante una situación que comenzaba a pintar para peor. Para asombro de los hermanos, el lugar en donde ellos esperaban encontrar a su padre estaba vacío, sólo asomaba por los ventanales del comedor que daban al jardín la sombra del árbol de aguacate al final de su jardín. Gustavo había desaparecido. Sin dar mayor importancia a la desaparición del jefe de familia, los hermanos esquivaron a una horrorizada Irma que no podía salir de la conmoción. Todo mientras el tablero seguía activo y funcionando como un portal. Llevaron a la madre hasta un pequeño sillón que se encontraba en la sala principal de la casa y decidieron abrir uno de los grandes ventanales de la casa, pensando que quizá un poco de aire fresco reanimaría a la señora.
Cuando Emilio y Benito abrieron el ventanal se percataron de la figura de un hombre que estaba sentado, como contemplando el aguacate, ambos pensaron de inmediato en que su padre habría salido a tomar un respiro al jardín, sobrecogido por la emoción del momento… estaba parcialmente en lo correcto. Cuando decidieron llamarlo el hombre volteó, no vieron más que un ente completamente oscuro del que no se podían distinguir más que un par de brazas ardientes en donde deberían estar sus ojos. Sin dar crédito a lo ocurrido, continuaron su intento por reanimar a su madre. Emilio entonces le dijo a Benito que iría al botiquín por alcohol. Emilio echó a correr y atravesó sin mayor problema el umbral que antes estaba bloqueado por las pesadas puertas corredizas que separaban la sala del estudio y el resto de la casa. Benito, decidió atender al mismo tiempo a su hermana Irma; sin embargo, Irma también había desaparecido. Sorprendido por el hecho, pero sin ánimo de dejar a su madre sola, Benito empezó a llamar por su nombre a su hermana, fue entonces que escuchó carcajadas infantiles, nuevamente en el jardín. Benito estaba convencido de que su imaginación le estaba jugando una mala pasada, se llevó ambas manos al rostro para frotarse los ojos, al abrirlos nuevamente vio claramente a su padre sosteniendo a Beatriz con una mano y empuñando una daga en la otra. ¡PADRE, ¿QUÉ ESTÁ HACiENDO? Grito, e inmediatamente, Gustavo cortó de un sólo tajo la garganta de su hermana para dejarla tumbada al lado del árbol regando éste con la sangre que emanaba a borbotones del cuello de la joven. Benito no podía creer lo que estaba pasando, fue entonces que Gustavo lo miró fijamente y echó a reír.
¡Benito, muévete carajo, que mi mamá no se despierta! –gritó Emilio– súbitamente Benito salió de su asombro sin poder articular palabra alguna. Fue entonces que desde la segunda planta de la casa escucharon al padre llamándoles, este les decía que llevaran a su madre al patio para que el césped húmedo y el aire fresco la reavivara. Cuando Emilio se dispuso a seguir la instrucción de su padre Benito lo detuvo. ¡Mi papá está como loco, acaba de matar a Beatriz… cabrón, vámonos de aquí, hay que sacar a mi mamá! le dijo Benito a Emilio. Ignorando lo que su hermano le imploraba lo apartó y cargó a su madre, como quien carga un costal de papas salió por la ventana que apenas tenía una caída de 30 cm respecto al jardín y la acostó justo en el medio. Al intentar reintegrarse Gustavo apareció detrás de él, tomó al joven de la cabellera, le alzó la cara y de un sólo tajo lo degolló; con una fuerza sobre natural lo lanzó al tronco del árbol, cubriendo éste con la sangre que emanaba con potencia del cuello del joven. Benito subió a toda velocidad a su cuarto, el muchacho no podía dejar de pensar que todo era un mal sueño y tendría que despertar eventualmente. Su idea fue correr a su habitación, quizá contemplándose a sí mismo durmiendo: despertaría.
En el jardín, el cuerpo de Beatriz seguía tirado, sin conciencia alguna de lo que estaba sucediendo, fue así que Gustavo la recogió, tomándola entre sus brazos la cargó hasta la base del árbol, empuñando su daga se la enterró de forma violenta en el corazón. Inmediatamente dejó caer el cuerpo de su mujer, todavía con la daga clavada en el pecho, ya en el piso con la maestría de un cirujano (o quizá la de un carnicero) rompió la barrera torácica de la mujer, extrajo su corazón y lo contempló… mientras el cuerpo sin vida regaba con más sangre las raíces de el árbol de aguacate.
Benito presenció aquel horror desde su ventana. Buscando la salida de su pesadilla únicamente se hundió aún más en la misma. Benito sabía que la situación que vivía era límite, debía de enfrentarla para sobrevivir así fue que puso marcha a toda velocidad al jardín. Era Benito quien tenía que enfrentar a un Gustavo que aquella noche parecía más un demonio que su padre, fue así que antes de salir al jardín tomó la ouija de la mesa. Lo que había empezado todo tendría que terminarlo. A toda velocidad se lanzó en dirección a su padre para golpearlo con la tabla y así desarmarlo; sin embargo, en un reflejo ante el ataque inminente el padre clavó la daga en la tabla. La fuerza del golpe de aquella daga contra la tabla fue más la de una explosión que la de un simple pedazo de acero afilado rompiendo una tabla de madera. Un chillido horrendo se escuchó en lugar del sonido de la madera rompiéndose. Benito y Gustavo quedaron tirados en el jardín. El esfuerzo final y absoluto sería recomponerse para asestar el golpe final al oponente, cuando Benito intentó hacer lo propio, Gustavo estaba encima de él. Lo miro fijamente y le dijo: ¡Hijo, tienes que ser tú quien termine con esto, no traigas más dependencia maldita a este mundo!.
Benito intentaba quitarse a Gustavo de encima, la daga empuñada en su mano ahora tenía como base el tablero ouija… Gustavo retiró su brazo para tomar impulso y cuando todo parecía perdido para el muchacho… el padre de un sólo golpe y sin meditación se clavó el cuchillo en la sien.
El cuerpo sin vida de Gustavo escurría sangre en la cara de Benito, el joven con apenas 16 años no podía terminar de entender como toda su vida se había venido abajo en a penas minutos de una oscura y desafortunada noche de septiembre. Benito perdió la conciencia.
Debido a la posición social de la familia De Escalante y a algunos colegas del licenciado Gustavo De Escalante y Casas, los periódicos no publicaron más que una esquela recordando a “Gustavo de Escalante y Casas, padre de familia de Emilio e Irma De Escalante Rodríguez, esposo de Doña Beatriz Rodríguez Martínez, a quienes sobrevive el joven Benito De Escalante Rodríguez. Perdieron la vida durante un intento de robo a su propiedad. Qué en Paz Descansen…” el periódico daba información sobre los horarios de la novena que se ofrecería por el descanso eterno de la familia. La versión oficial de la historia fue esa. Benito único testigo y superviviente sabía que la realidad había sido otra, pero nunca hasta el día de su muerte quiso contar lo ocurrido. El relato de aquella oscura noche lo guardó en una caja junto a otra memoria oscura. La caja sólo decía: “no abran nunca esta caja de la media noche”. Clavado en ese baúl de madera estaba el arma homicida, una preciosa daga antigua con una empuñadura de fina manufactura que tenía el escudo de armas de la familia De Escalante.
El 6 de septiembre de 1986 el cuerpo del capitán del Heroico cuerpo de fucileros Benito De Escalante Rodriguez fue encontrado por su asistente doméstica en su casa en el barrio de Santa Catarina en la delegación Coyoacán, murió de causas naturales según lo indicado su certificado de defunción.
Su casa en el número 34 de la calle Francisco Sosa estuvo abandona muchos años. Las únicas visitas que recibía la propiedad eran el sin fin de curiosos y amantes de lo paranormal que se daban cita en las madrugadas para comprobar si el llanto de sangre de la virgen del Rosario, que se encontraba en un altar cubierto por las ramas y hojas de un antiguo árbol de aguacate, eran reales. O bien, si los lloros y quejas de dolor de una madre y sus hijos eran audibles entrada la media noche. O si el hombre de la capa se aparecía por aquella esquina a las 3 con 33 de la madrugada. Finalmente la delegación Coyoacán tomó posesión del inmueble y fue rentado como espacio para oficinas. En la oficina, que hoy es un estudio se encontró el baúl con la daga, donde escrita estaba la historia antes contada y una carta cerrada que decía “el niño”.
El niño 
Todas las tardes al volver del cuartel tenía la única certeza de que me encontraría al mocoso regordete jugando con sus amigos fuera de mi casa. Por años toleré que ese infeliz chamaco me imitara y me siguiera como marchando a mi lado, pidiendo tocar mi uniforme e ignorando mi atenta petición de que me dejara en paz. Pero yo nunca creí ser un asesino, odiaba a ese niño sí, pero nunca lo suficiente como para matarlo. Escribo esta confesión que espero no sea leída nunca, porque no puedo más con la culpa, pero sobre todo con la imagen maldita del escuincle regordete que me sigue a todos lados a donde voy.
El día 15 de septiembre de 1949, lo recuerdo pues volvía de la ajetreada jornada del desfile militar, toqué la puerta del número 15 de la privada Mondragón. Hasta ese lugar había seguido al condenado chamaco. Me atendió un señor, no tendría más de 40 años, con algo de sorpresa el muy maricón pensó que tenía algún problema que el ejercito iba a resolver. Le aclaré que mi visita tenía como objetivo resolver un asunto urgente. Quería saber si el niño malcriado y regordete era su vástago. Toda vez que el imbécil me confirmó que la dolencia ésa era su niño, le pedí que le ordenara que dejara de estarme fastidiando, le advertí que no quería volver a ver a su hijo y a su panda de amigos jugando cerca de mi propiedad nunca más. Tengo derecho a estar solo, a no escuchar el infernal chillido de esos mal nacidos cuando quiero retirarme a descansar. Como no podía ser de otra manera, me juró por su madre que la molestia no se repetiría, me ofreció pasar a su casa, tomar un café… nomás no me ofreció a su esposa porque no tuvo oportunidad. Le dije que lo único que quería de él era que su niño no me estuviera jodiendo y no se apareciera más por mi casa y mi calle. Se le pusieron sus ojos rojos y me extendió la mano, como si yo quisiera estrechar la mano sudada de un blandengue como ése, di la media vuelta y le dije: estás advertido, cabrón.
Antes de matarse mi padre me dio el mejor consejo de la vida: no traigas dependencia maldita a este mundo.
Ciertamente no tolero la compañía de mujeres que no sea por más de unas horas, desnudas y en la cama, como para qué carajos querría yo además a un niño.
El día 20 de septiembre de 1949, pasaban las 1800 horas cuando regresé de una caminata por el barrio. Ahí estaba ese engendro del demonio, jugando a las canicas en solitario. Le grité: “le advertí a tu padre que no quería volverte a ver aquí, mocoso”. Lleno de ira me abalancé hacía él. La cara de espanto que tenía la pequeña bestia ése era castigo suficiente. Pero aún hoy a tres años de lo que pasó no puedo entender lo que se apoderó de mí, ese día.
Todo lo que hice, si es que yo lo hice fue en calidad de espectador, cuando tomé al niño era para llevarlo de las orejas con el bueno para nada de su padre, con el afán de que le dieran una merecida chancliza, juro que esa era mi intención.
Primero le tomé de la oreja y cuando lo quise arrastrar el mocoso empezó a llorar. Ese tipo de mariconerías francamente me encabronan pero no como para tomarlo del cuello. Mis manos, las dos apretaron su cuello y cargaron al niño en la esquina de mi casa, parecía que se lo estaba entregando a la virgen, el olor de los orines de ese mocoso era penetrante, pero parecía que no me importaba que sus meados fueran a manchar mi uniforme, porque con los dos brazos lo cargué más hasta que escuché finalmente como el pescuezo le tronó. Juro que cuando volví en mí el niño estaba tirada burlándose de mí. Abrí el portón de mi casa y cuando iba a entrar a mi sala para tomarme un tequila escuché un golpe muy fuerte, era un coche que se había estampado contra el muro exterior de mi casa, abajo del coche estaba el cuerpo del mocoso ése… La cruz y la policía dijeron que el conductor tratando de esquivarlo se lo llevó y lo mató, pero yo sé que eso no fue así, como también sé que el empedrado de la calle no deja que los coches tomen mucha velocidad, no sé cómo es que el conductor de ese Cadillac también se murió.
Creo que estoy perdiendo la razón, pero también creo que la maldición de la que tanto hablaba mi padre es real. Juro por la memoria de mi madre que los acontecimientos de ese día me tuvieron como mero espectador, pero aún así no puedo quitarme de la cabeza la imagen de ese niño entre mis manos, sus ojos que se apagaron cuando le tronó el cuello. Todo lo demás que pasó ese día ya no sé si es verdad, o sólo un sueño. ¿Yo maté a ese niño? ¿Qué se apoderó de mí, llenando mi ser de tanta rabia? Ya no sé si es verdad, pero necesito limpiar mi conciencia.
Ese niño viene a joderme la existencia, todas las madrugadas a las 3 me levanto, lo quiera o no. También, lo quiera o no lo veo y lo escucho jugando con sus canicas en la esquina donde murió.

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2018.06.27 06:14 J4yC1 Me hicieron una histerectomía años atrás. Hoy me di cuenta que estaba embarazada. [T]

Cuando tenía 9 años, un agresor no identificado me jaló hasta un auto, me apuñaló 12 veces, y me dejó enfrente de un hospital.
Perdí mi útero, mis ovarios, un riñón y unos cuantos metros de intestino. Han pasado 17 años. Además del Trastorno de Estrés Post-Traumático, la cosa más difícil es saber que nunca tendré hijos biológicos. He querido tener niños propios desde que tengo memoria, aunque quizá esto se deba en parte a que crecí en un hogar conservador que medía el valor de una mujer por su habilidad de traer niños al mundo.
Mi estatus de víctima despertó en mi un interés en la aplicación y cumplimiento de la ley. Me contrataron como policía pero fuera de la academia, la verdad es que era un desastre. En vez de eso, conseguí un empleo en la cárcel. Trabajo en el turno de la noche de 7PM a 7AM. Me hace más solitaria de lo que ya soy, pero me pagan un 11% más en este turno y de todos modos no tengo familia.
Vivo sola. Ni siquiera he tenido un solo novio. Aunque creo que mi cerebro trata de compensar esto porque a veces me levanto en las mañanas sabiendo que alguien está conmigo. Alguien familiar, alguien a quien amo. Sin rostro ni nombre, solo la seguridad de su presencia. Pero siempre que trato de alcanzarlo y tocarlo, nunca hay nada en su lugar.
Como sea. Fui al médico esta mañana después del trabajo. Además de mi temperatura y mi presión arterial, me tomaron una muestra de orina. No es algo inusual. El traumatismo abdominal me hace propensa a infecciones.
Después de unos cuantos minutos, el médico entró y me dijo: "Estás embarazada."
Sonreí de manera temblorosa y con dolor. Seguramente esto era una broma, aunque era una extraordinariamente de mal gusto. "No tengo útero."
Soltó una pequeña risa nasal. "¿Desde cuándo?"
"¿Desde...cuarto grado?"
Atizbos de preocupación se posaron en la cara de mi médico. Los siguientes minutos pasaron como una confusa neblina mientras me decía que mi sistema reproductivo estaba bien.
Mi corazón se aceleró. Me sentí mareada, confundida y enojada. He sido su paciente por cuatro años. ¿Cómo podía olvidar quien soy?
Finalmente me mostró mis expedientes. Años de expedientes, detallando un embarazo exitoso y una breve batalla contra el cáncer de ovario.
"No," Dije, "Debe de haber un error."
El tono de mi médico se volvió más enérgico. "¿Cómo te sientes? ¿Te has golpeado la cabeza, tomado drogas o..."
"¡No!" Me costaba mantener el control de mi voz. "¡Ésto no es mío! ¡Esa no soy yo!"
Siguió discutiendo. El corazón me pesaba. El enojo y la confusión se transformaban en pánico. Finalmente le dije "Me tengo que ir."
Intentó detenerme. - "Quizá solo estés herida o teniendo un episodio, no es seguro que..." Pero me apuré y me fui.
Una vez que llegué a mi auto, implosioné. Cada gramo de dolor, anhelo, ira y vergüenza me vinieron por la espalda, llenándome por dentro, una presión sofocante que sentía que me iba a romper las costillas.
Después de un buen rato, me calmé lo suficiente para conducir a casa.
Mis vecinos de al lados son una pareja mayor, Martin e Isabella. Son buenas personas, pero están terriblemente equivocados respecto a sus hijos. Siguen tratando de emparejarme con su hijo Conrad, quien es narcomenudista y tiene tres hijos con tres mujeres distintas. Lo evito, pero me llevo bien con su hija más joven, Sara. Es una chica salvaje y desempleada, pero tiene buen corazón. Probablemente es un poco extraña, pero me sentía cercana a ella, de la misma forma en la que me sentía cercana a mis parientes.
Sara sabe todo sobre mi (es imposible no tomarla como confidente; atrae los secretos como agujas a la piel) y tiene una memoria ridículamente buena. Mi médico podría estar fuera de si, pero Sara recordaba todo. Ella confirmaría que yo estaba cuerda.
Los autos de Isabella y Martin no estaban, pero el anticuado auto de Sara se encontraba en la curva, así que fui a la puerta. Cuando toqué, Conrad me abrió la puerta con una turbia sonrisa. "Hey."
"Hola, ¿Se encuentra Sara?"
"Ha estado con un tipo, no se ha aparecido en toda la semana." Se estiró, tratando de sacar el pecho. "¿Gustas pasar?"
Negué con la cabeza. "Dile que vine a verla."
Murmuró enojado mientras iba cruzando el patio, mirándome hasta que cerré mi puerta delantera.
Mi terrier, Jingo, enseguida se apresuró hacia mi. Está viejita y este tipo de movimientos de cachorrito son inusuales en ella, pero no le tomé importancia. Una vez que sus ánimos de mascota estuvieron satisfechos, se dirigió a la cocina. La seguí, y me congelé.
Un hombre estaba sentado frente a la mesa, con un montón de papeles frente a él. Jingo corrió hacia él, dando pequeños círculos con emoción.
"No te asustes," dijo el hombre. "Por favor."
"Sal de aquí," Susurré.
"Me imagino que tendrás muchas preguntas después de tu cita médica."
Sentí que algo me aplastaba por dentro, exprimiéndome como una esponja. "¿Cómo sa – "
"Me llamaron." Me mostró su teléfono. "Estaban muy preocupados por ti."
"Voy a llamar a la policía."
"No lo hagas," Me dijo.
"No tendría que hacerlo si no hubieses invadido mi propiedad," resollé.
Absurdamente se me acercó girándome los ojos. Había algo familiar en ello, algo que hizo que mi corazón se derritiera casi tan fuerte como el pánico que me daba que se acercara a atacarme. "Estamos juntos en el contrato de arrendamiento, no pueden hacer que me vaya."
"¡No estás en mi contrato!"
Había algo frágil en su lenguaje corporal, algo fuera de lugar. "Confía en mi. Estoy tratando de volver todo a la normalidad. Mira esto." Dobló un fajo de papeles engrapados, y con un ágil movimiento de muñeca, lo mandó girando hacia mi. Aterrizó a mis pies.
Sé que obedecer a alguien que está invadiendo tu casa es parte de una receta para el desastre. Pero mirarlo y escuchar su voz movió algo en mi, casi como un recuerdo. Me hizo pensar en todas esas veces que despertaba somnolienta pensando en la presencia de alguien que amo.
Así que recogí los papeles. Era una copia de mi contrato de arrendamiento. Mejor dicho, nuestro contrato de arrendamiento. Su nombre era Roy. Se supone que tenía 28 años, pero el hombre frente a mi era al menos diez años mayor.
Detrás del contrato de arrendamiento habían facturas de servicios públicos de ambos y un acta de matrimonio.
Los papeles se sacudieron en mis temblorosas manos. Tontamente, sentí un destello desesperado de esperanza. De alivio. Porque, ¿Saben qué? Prefiero estar mentalmente enferma, incluso hasta el punto de olvidar a mi propia familia, que estar tan sola. "¿Estoy loca?"
"No." Su rostro se torció y se secó los ojos. "Necesito que te vayas de aquí conmigo. Necesitamos estar fuera de la ciudad para el atardecer."
"¿Por qué?"
Su labio inferior empezó a temblar y lo mordió fuertemente. Jingo se acurrucó con él y brincó a sus piernas.
"Roy," dije, de forma experimental. "¿Qué sucederá al atardecer?"
"Vendré a casa con nuestra hija." Sentí como si me hubiesen golpeado. "La gente los sigue - y me sigue - hasta aquí. Y luego te matan."
Mi hija. Tenía una hija. Y un segundo hijo en camino, con el hombre sentado frente a mi. Un glorioso glitch en la matrix me había puesto lo que siempre quise en bandeja de plata. ¿Entonces por qué el padre de mis hijos estaba diciéndome que no podía tener nada de eso? "¿Por qué?"
"Porque." Tomó un buen trago de saliva. "Tiene que ver con nuestro hijo."
En ese momento, la puerta se abrió de golpe. Jingo se puso a la defensiva, ladrando, un poco antes de colapsar en un frenesí de éxtasis.
Era un segundo y más joven Roy, con los ojos bien abiertos y enojado como el infierno. Al verlo de reojo, ese ligero sentimiento de reconocerle explotó. Los recuerdos no me venían de golpe, pero sabía que lo conocía.
Se lanzó a través de la habitación. El Roy mayor lo atrapó sin mucho esfuerzo y lo aporreó contra la pared. "¿Qué estás haciendo?" preguntó de forma calmada.
Su contraparte más joven se incorporó violentamente. "¡Tú sabes que carajos estoy haciendo!"
"¿Quien te dijo que estaría aquí?" La voz de Roy se sacudió un poco. "Un Crono, ¿verdad?"
El Roy joven titubeó brevemente.
"Te han estado siguiendo hasta aquí," Dijo Roy. "Y van a matarla."
"El Crono viene por Adam." El joven se agitó de nuevo.
Roy lo tomó por el cabello y estrelló su cabeza en la pared, paralizándolo momentáneamente. "No, no pueden venir por él. La única forma de detenerlo es prevenir su existencia, lo cual hice. Tan sombrío como parezca, eso era lo mejor que podíamos hacer por ella." Su voz se quebró. "Y tú lo deshiciste."
Retrocedí con cuidado y tomé a Jingo. Ninguno de los dos hombres pareció notarlo. Me apresuré a la puerta al mismo tiempo que el joven Roy soltaba una respuesta venenosa.
Suprimiendo una enorme ola de pánico, corrí a casa de Sara. No me importaba quedarme sola con Conrad. Era mejor que quedarme en casa a esperar la muerte con ese lío de líneas temporales alternativas.
"¡Conrad!" Golpeé la puerta. "¡Conrad, déjame pasar!" El sudor goteaba por mi frente mientras el eco de Roy alzando la voz se escuchaba desde mi casa. Toqué el timbre varias veces. "¡Conrad!"
Calle abajo, escuché el ronroneo de un motor. Un coche elegantemente extraño dobló la esquina. Como si fuese una señal, el fuerte y emocional discurso de Roy finalizó con la palabra "Crono".
Era una locura. Pero hoy la locura se había vuelto mi realidad de muchas maneras, así que me agaché. Para mi sorpresa, escuché suaves y lastimosos llantos que venían de cerca - del taller del padre de Sara. Me puse de rodillas y gateé mientras ese tétrico auto se estacionó frente a mi casa.
La puerta se abrió, dejando al descubierto una suave oscuridad. Conrad se aferró al marco de la puerta. Estaba sollozando.
"¿Conrad?" Susurré. No me respondió. Ni siquiera me miró.
Ignorando el revoltijo nauseabundo en mi estómago, lo esquivé y entré al taller.
Después de una mañana tan brillante, era difícil de ver. Las sombras se fundían en una sola, cortadas únicamente por el tenue brillo de las herramientas metálicas.
Algo cambió, de forma furtiva y de alguna forma malsana. Un hedor dulcemente fétido me llegó: gaseoso, empalagoso, casi pegajoso.
Con un suave click la luz sobre mi se encendió. Me impacté.
Un cuerpo tembloroso en carne viva estaba colgado de los brazos en las vigas. Donde una vez hubieran estado los ojos y los labios, habían quedado agujeros vacíos y sangrantes. Delgadas púas sobresalían de los brazos y piernas despellejados. Me tomó un momento darme cuenta que eran alambres. Alambre para jardín, entrelazado con los músculos sangrantes como si fuesen hilos de bordar.
Solamente el cabello estaba intacto: reconocible al instante, era largo, rubio y con mechas azules.
Sara.
Conrad no dejaba de llorar.
Una figura emergió del enredo de sombras. Alto, delgado y de cabello oscuro, con facciones como las de Roy pero ojos como los míos. Me miró con atención, apreciativamente. Entonces el reconocimiento iluminó sus ojos. Me sonrió, y en mi alma, si no es que en mi mente, lo reconocí. "Adam."
Dio un paso hacia el frente con ansias y tomó mis manos. Las suyas estaban llenas de sangre seca y trozos de tejido. El me miró a la cara, analizando cada facción como si no pudiese tener suficiente. "Lo siento." Me susurró.
Detrás de mi, escuché voces. Giré. La enajenada sonrisa de Adam se convirtió en un cruel gruñido mientras la gente irrumpía en el taller.
Trazos de rayos explotaron en mi existencia, envolviéndome en una luz cegadora. La estática crepitó a lo largo de mi piel, acompañado de una punzante llamarada de calor. El miedo, la confusión y una profunda desesperación que no quería comprender me abrumaron. Me cubrí la cabeza.
Todo al mismo tiempo, se volvió silencioso y oscuro.
Después de un rato, me atreví a mirar.
Aún estaba en el taller. Estaba tranquilo, vacío y limpio, sin rastros de Sara o su asesino.
Para mi sorpresa, Jingo estaba esperándome afuera. La tomé y corrí por el jardín. Los autos de Martin e Isabella estaban en la calle. A través de una ventana, oí a Sara riéndose. El pesar en mi pecho se alivió considerablemente.
Tardé un poco en reunir el valor, pero finalmente entré a mi casa. Después de asegurarme que estaba vacía, me deslicé hasta el suelo y Jingo brincó a mi regazo.
Quiero pasar esto como locura. Un brote psicótico, quizá, o simplemente un colapso del diario. Podía aceptar el hecho de que estaba en el taller de mis vecinos. Incluso podía justificar la presencia de Jingo.
Pero no puedo explicar la sangre ni los tejidos secándose en mis manos.
Quiero una familia más que nada. Me duele inmesurablemente, y me llega hasta los adentros, tener uno con el que nunca podré estar. Pero creo que estoy mejor así.
No tener hijos es mejor que tener que matar a uno, ¿no es así?
Thanks to u/Dopabeane for letting me translate this story.
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2016.01.07 20:35 Confidencial LAS MAFIAS IMPERIALISTAS FALSIFICAN EL ISLAM

Desde el principio de ésta religión como de otras, las mafias opresivas han falsificado la creencia de las religiones que han sido constituidas con el fin de liberar la humanidad de la esclavitud y la opresión impuesta por el imperialismo opresor, también para evitar las peleas y muertes entre los humanos. Esto ha sucedido con las orientales, pero también con las occidentales como la judaica, la cristiana y la Islámica. Cambiando la fe han conseguido someter a la humanidad bajo el yugo de los opresores, creando confusión, división, fanatismo, esclavitud, enfrentamientos y guerras. Todo lo contrario para lo que han sido creadas.
Actualmente hablan de unir todas las religiones, pero es para que sigan al servicio del imperialismo y no se liberen, si verdaderamente quieren unirlas solo tienen que volver a los principios eliminando todas las mentiras que han introducido y ponerlas al servicio de la paz, de la verdadera justicia social, de las clases más desfavorecidas y de los derechos humanos que han sido para lo que han sido creadas y no usarlas para seguir utilizándolas para servicio de hombres opresores, creando división, manipulación, esclavitud y enfrentamiento.
Este es el ejemplo de una de las más grandes y más recientes.
LA HISTORIA DEL ISLAM
Islam... el camino a Dios por sumisión
[Arte: caracteres árabes]
 ¡“En el nombre de Dios [árabe: Allah, Alá], el Compasivo, el Misericordioso!” Esa es la traducción del versículo del Corán citado arriba. Después vienen las siguientes expresiones: “Alabado sea Dios, Señor del universo, el Compasivo, el Misericordioso, Soberano del día del Juicio. A Ti solo servimos y a Ti solo imploramos ayuda. Dirígenos por la vía recta, la vía de los que Tú has agraciado, no de los que han incurrido en la ira, ni de los extraviados” (El Corán, sura 1:1-7). 
2 Estas palabras forman al-Fátihah (el “Exordio”; literalmente: “La que abre”), el primer capítulo o sura del libro sagrado musulmán, el Corán. Puesto que de cada seis personas de la población del mundo más de una es musulmana, y los musulmanes devotos repiten estos versículos por lo menos cinco veces en sus oraciones diarias, estas palabras tienen que estar entre las más recitadas de la Tierra.
3 Según una fuente, hay más de 900.000.000 de musulmanes en el mundo, lo cual hace que solo la cristiandad sobrepase al islam en la cantidad de miembros. Quizás sea la religión de más rápido crecimiento entre las principales del mundo, una que sigue extendiéndose en África y en el mundo occidental.
4 El nombre islam es significativo para el musulmán, porque quiere decir “sumisión”, “sometimiento” o “rendición” a Alá [Dios]. Según un historiador, “expresa la actitud más íntima de los que han escuchado la predicación de Mahoma”. “Musulmán” significa ‘uno que cumple o practica islam’.
5 Los musulmanes creen que su fe es la culminación de las revelaciones dadas a los hebreos y cristianos fieles de la antigüedad. Sin embargo, sus enseñanzas difieren de las de la Biblia en algunos puntos, aunque en el Corán hay referencias tanto a las Escrituras Hebreas como a las Escrituras Griegas. Para entender mejor la fe musulmana tenemos que saber cómo, dónde y cuándo empezó.
“Corán” o “Alcorán” significa “Recitación”. Debe señalarse que el idioma original del Corán es el árabe. A menos que se indique lo contrario, las citas que damos aquí están tomadas de la traducción del Corán al español por Julio Cortés; el primer número representa el capítulo o sura (azora), y el segundo es el número del versículo o aleya.
El Corán y la Biblia
“Él te ha revelado la Escritura con la Verdad, en confirmación de los mensajes anteriores. Él ha revelado la Tora [Los cinco libros de Moisés] y el Evangelio antes, como dirección para los hombres, y ha revelado el Criterio.”—Sura 3:3, 4.
“Casi todas las narraciones históricas del Corán tienen sus paralelos bíblicos. Entre los personajes del Antiguo Testamento figuran prominentemente Adán, Noé, Abrahán (mencionado unas 70 veces en 25 diferentes suras, con su nombre como título para el sura 14), Ismael, Lot, José (a quien se dedica el sura 12), Moisés (cuyo nombre aparece en 34 diferentes suras), Saúl, David, Salomón, Elías, Job y Jonás (cuyo nombre lleva el sura 10). La historia de la creación y caída de Adán se menciona cinco veces; el diluvio, ocho; y Sodoma, ocho. En realidad, el Corán manifiesta más paralelismo con el Pentateuco [los cinco libros de Moisés] que con cualquier otra parte de la Biblia.
”De los personajes del Nuevo Testamento solo se hace referencia a Zacarías, Juan el Bautista, Jesús (Isa) y María. ”Un estudio comparado de las narraciones coránicas y bíblicas, no revela ninguna dependencia verbal [ninguna cita directa].”—History of the Arabs (Historia de los árabes).
Sin embargo, véase el párrafo 30, sobre Sura 21:105.
Mahoma recibe su llamamiento
6 Mahoma (Muhammad) nació en La Meca (árabe: Makkah), Arabia Saudí, alrededor de 570 Era Cristiana. Su padre, Abdallah, murió antes de que Mahoma naciera. Su madre, Amina, murió cuando Mahoma tenía unos seis años de edad. En aquel tiempo los árabes practicaban una forma de adoración de Alá que tenía como centro el valle de La Meca, en el lugar sagrado de la Caaba, un edificio sencillo de forma cúbica donde se veneraba un meteorito negro. Según la tradición islámica, “la Caaba fue construida originalmente por Adán en conformidad con un prototipo celestial y después del Diluvio fue reconstruida por Abrahán e Ismael” (History of the Arabs [Historia de los árabes], por Philip K. Hitti). Llegó a ser un santuario donde había 360 ídolos, uno por cada día del año lunar.
7 Mientras crecía, Mahoma puso en tela de juicio las prácticas religiosas de su tiempo. John Noss, en su libro Man’s Religions (Las religiones del hombre), dice: “A [Mahoma] le perturbaban las riñas incesantes en beneficio declarado de la religión y del honor entre los jefes de la tribu quraysí [Mahoma pertenecía a esta tribu]. Estaba menos satisfecho aún con los elementos sobrevivientes de la religión árabe antigua, el politeísmo y el animismo idolátricos, la inmoralidad en las convocaciones y ferias religiosas, el beber, el jugar por dinero y bailar que eran la costumbre acepta, y el enterrar vivas como indeseables a las recién nacidas, algo que no solo se practicaba en La Meca, sino en toda Arabia”. (Sura 6:137.)
8 Mahoma recibió el llamamiento para ser profeta cuando tenía unos 40 años. Él acostumbraba ir solo a una gruta cercana —llamada la caverna Hira— para meditar, y afirmó que en una de aquellas ocasiones se le llamó a la obra de profeta. La tradición musulmana dice que, mientras estaba allí, un ángel que después fue identificado como Gabriel le ordenó que recitara en el nombre de Alá. Mahoma no respondió, de modo que el ángel ‘lo asió enérgicamente y apretó tanto que Mahoma no podía soportarlo’. Entonces el ángel repitió el mandato. De nuevo Mahoma no respondió, de modo que el ángel ‘le apretó la garganta’ de nuevo. Esto ocurrió tres veces antes de que Mahoma empezara a recitar lo que llegó a considerarse la primera de una serie de revelaciones de que está hecho el Corán. Otra tradición cuenta que la inspiración divina le fue revelada a Mahoma como el tañido de una campana (The Book of Revelation [El libro de la revelación] de Ṣaḥīḥ Al-Bukhārī).
Revelación del Corán 9 ¿Cuál se dice que fue la primera revelación que recibió Mahoma? Las autoridades islámicas por lo general concuerdan en que esta consistió en los primeros cinco versículos del sura 96, que dicen en la traducción de Rafael Cansinos Asséns del Corán, bajo el título de “El coágulo (Al-Alak)”:
“¡En el nombre de Alá, el piadoso, el apiadable! Lee el nombre de tu Señor, que creó: Creó al hombre de un coágulo de sangre. Lee; y tu Señor (es) el más generoso. Que te enseñó la caña. Enseñó al hombre lo que no sabía”.
10 Según la fuente árabe The Book of Revelation, Mahoma contestó: “No sé leer”. Por lo tanto, tuvo que aprenderse de memoria las revelaciones para poder repetirlas y recitarlas. Los árabes eran diestros en el uso de la memoria, y por eso esto no fue difícil para Mahoma. ¿Cuánto tiempo le tomó recibir todo el mensaje del Corán? Por lo general se cree que las revelaciones le vinieron durante un período de unos 20 a 23 años, desde aproximadamente 610 E.C. hasta su muerte en 632 E.C.
11 Varias fuentes musulmanas explican que tan pronto como Mahoma recibía cada revelación la recitaba a los que por casualidad se hallaban cerca. Estos, a su vez, se aprendían de memoria lo revelado y lo mantenían vivo por recitación. Puesto que entre los árabes era desconocida la fabricación del papel, Mahoma hizo que unos escribas pusieran por escrito las revelaciones en los materiales primitivos entonces disponibles para ello, como omóplatos de camellos, hojas de palmera, madera y pergamino. Sin embargo, no fue sino hasta después de la muerte del profeta cuando el Corán adquirió su forma actual, bajo la guía de los sucesores y compañeros de Mahoma. Esto sucedió durante la gobernación de los primeros tres califas o líderes musulmanes.
12 El traductor Muhammad Pickthall escribe: “Todos los suras del Corán se habían puesto por escrito antes de la muerte del Profeta, y muchos musulmanes se habían aprendido de memoria todo el Corán. Pero los suras escritos estaban esparcidos entre la gente; y cuando en una batalla murieron muchos de los que sabían de memoria todo el Corán, se hizo una colección de todo el Corán y se puso por escrito”.
13 La vida islámica está gobernada por tres autoridades: el Corán, la Hadiz y la Sharia. Los musulmanes creen que el Corán en árabe es la forma más pura de la revelación, porque dicen que el árabe fue el idioma que Dios usó al hablar mediante Gabriel. Sura 43:3 dice: “Hemos hecho de ella un Corán árabe. Quizás, así, razonéis”. Por eso, para los musulmanes “cualquier traducción del Corán a otra lengua no puede sino desfigurar el texto”, dice el orientalista Jacques Jomier. De hecho, algunos eruditos islámicos rehúsan traducir el Corán. Su punto de vista es que traducir es siempre traicionar, y por lo tanto, “salvo en casos contados, el conjunto de los doctores de la ley prohíbe formalmente todo empleo litúrgico del Corán en traducción”, dice el mismo orientalista.
Las tres fuentes de enseñanza y guía
El Corán o Alcorán, del cual se dice que fue revelado a Mahoma por el ángel Gabriel. El significado y las palabras del Corán en árabe se consideran inspirados.
La Hadiz, o Sunna, “los actos, dichos y aprobación silenciosa (taqrīr) del Profeta fijados durante el segundo siglo [A.H.] en la forma de hadices escritas. Por lo tanto, una hadiz es el registro de una acción o de dichos del Profeta”. También se puede aplicar a las acciones o dichos de cualquiera de los “Compañeros [de Mahoma] o los Sucesores de estos”. En una hadiz, solo el significado se considera inspirado.—History of the Arabs (Historia de los árabes).
La Sharia, o derecho canónico, basada en principios del Corán, reglamenta religiosa, política y socialmente toda la vida del musulmán. “Todos los actos del hombre se clasifican en cinco categorías legales: 1) lo que se considera deber absoluto (farḍ) [que implica recompensa por obrar o castigo por no obrar]; 2) actos dignos de elogio o meritorios (mustaḥabb) [que implican una recompensa, pero ningún castigo por omisión]; 3) actos permisibles (jā’iz, mubāḥ), que en sentido legal son indiferentes; 4) acciones reprensibles (makrūh), que se desaprueban, pero no se castigan; 5) actos prohibidos (ḥarām), la realización de los cuales exige castigo.”—History of the Arabs.
Expansión islámica
14 Mahoma fundó su nueva fe en lucha contra grandes obstáculos. La gente de La Meca, aun de su misma tribu, lo rechazó. Después de 13 años de persecución y odio, él trasladó su centro de actividades hacia el norte a Yatrib, que entonces llegó a conocerse como al-Madinat (Medina), la ciudad del profeta. Esta emigración o hégira (hiŷra) en 622 E.C. señaló un punto significativo en la historia islámica, y posteriormente aquella fecha fue adoptada como el punto de partida del calendario islámico.
15 Con el tiempo Mahoma prevaleció cuando La Meca se rindió a él en enero de 630 E.C. (8 A.H.) y Mahoma llegó a ser su gobernante. Con las riendas del poder seglar y religioso en las manos, pudo limpiar de la Caaba las imágenes idolátricas y establecerla como el foco de las peregrinaciones a La Meca, que continúan hasta la actualidad.
16 Pocas décadas después de la muerte de Mahoma en 632 E.C. el islam se había esparcido hasta Afganistán y aun a Túnez en África del norte. Para principios del siglo VIII la fe coránica había penetrado en España y llegaba hasta la frontera francesa. Como declara el profesor Ninian Smart en su libro Background to the Long Search (Antecedentes de la larga búsqueda): “Considerado desde un punto de vista humano, el logro de un profeta árabe que vivió en los siglos VI y VII después de Cristo es asombroso. Según el parecer humano, de él provino una nueva civilización. Pero, por supuesto, para el musulmán la obra era divina y el logro era de Alá”.
La muerte de Mahoma lleva a desunión
17 La muerte del profeta ocasionó una crisis. Él murió sin dejar un hijo varón y sin designar claramente un sucesor. Como dice Philip Hitti: “El califato [puesto de califa] es, por lo tanto, el problema más antiguo con que tuvo que encararse el islam. Todavía es cuestión discutida. Según las palabras del historiador musulmán al-Shahrastāni [1086-1153]: ‘Nunca ha habido una cuestión islámica que haya causado más derramamiento de sangre que la del califato (imāmah)’”. ¿Cómo se resolvió el problema allá en 632 E.C.? “Abu Bakú, fue designado (el 8 de junio de 632) sucesor de Mahoma por alguna forma de elección en que participaron los jefes que estaban presentes en la capital, al-Madinat” (History of the Arabs). 18 El sucesor del profeta sería un gobernante, un jalifa o califa. No obstante, la cuestión de quiénes eran los verdaderos sucesores de Mahoma se convirtió en causa de divisiones en las filas del islam. Los musulmanes sunníes aceptan el principio de un puesto electivo más bien que el de descendencia del profeta. Por lo tanto, creen que los primeros tres califas, Abu Bakr (suegro de Mahoma), Omar (consejero del profeta) y Otmán (yerno del profeta), fueron los sucesores legítimos de Mahoma.
19 Objetan a esa alegación los musulmanes chiítas (shiítas), quienes dicen que el verdadero liderato viene por el linaje del profeta y mediante su primo y yerno, Alí ibn Abu Talib, el primer imam o imán (líder y sucesor), quien se casó con la hija favorita de Mahoma, Fátima. Del matrimonio de ellos vinieron los nietos de Mahoma llamados Hasán y Husein. Los chiítas también afirman “que desde el principio Alá y su Profeta habían designado claramente a Alí como el único sucesor legítimo, pero que los primeros tres califas lo habían privado por fraude de su puesto legítimo” (History of the Arabs). Claro, los musulmanes sunníes no opinan así.
20 ¿Qué le pasó a Alí? Durante su gobernación como el cuarto califa (656-661 E.C.) surgió una lucha por la jefatura entre él y el gobernador de Siria, Muawiya. Combatieron, y luego, para evitar más derramamiento de sangre entre musulmanes, sometieron su disputa a arbitraje. El que Alí aceptara un arbitraje debilitó su causa y apartó a muchos de sus seguidores, entre ellos a los jaridjitas (secesionistas), quienes se convirtieron en sus enemigos mortales. En el año 661 E.C., Alí fue asesinado con la punta envenenada de un sable por un fanático jaridjita. Los dos grupos (los sunníes y los chiítas) quedaron disgustados. La rama sunní del islam entonces escogió un líder de entre los omeyas, jefes acomodados de La Meca que no formaban parte de la familia del profeta.
21 Para los chiítas, Hasán, el primogénito de Alí y nieto del profeta, era el verdadero sucesor. Sin embargo, él abdicó y fue asesinado. Su hermano Husein llegó a ser el nuevo imán, pero él también murió a manos de soldados omeyas el 10 de octubre de 680 E.C. Su muerte o martirio (como lo consideran los chiítas) ha tenido un efecto significativo en el partido de Alí hasta nuestros días. Ellos creen que Alí era el verdadero sucesor de Mahoma y el primer “imán [líder] protegido divinamente de error y pecado”. Para los chiítas Alí y sus sucesores eran maestros infalibles que tenían “el don divino de la impecabilidad”. El grupo mayoritario de los chiítas cree que ha habido solo 12 verdaderos imanes, y el último de estos, Mahomet al-Muntazar, desapareció (878 E.C.) “en la cueva de la gran mezquita de Samarra sin dejar prole”. Así, “llegó a ser ‘el oculto (mustatir)’ o ‘el imán esperado (muntaẓar)’. Al debido tiempo aparecerá como el Mahdi (guiado divinamente) para restablecer el islam verdadero, conquistar todo el mundo e introducir un milenio breve antes del fin de todas las cosas” (History of the Arabs).
22 Cada año los chiítas conmemoran el martirio del imán Husein. Tienen procesiones en las cuales algunos se cortan con cuchillos y espadas, y se causan sufrimiento de otras maneras. En los últimos tiempos los musulmanes chiítas han recibido mucha publicidad debido a su celo por las causas islámicas. No obstante, representan solo cerca del 20% de los musulmanes del mundo, que en su mayoría son sunníes. Pero ahora examinemos algunas enseñanzas del islam y notemos qué efecto tiene la fe islámica en la conducta diaria de los musulmanes.
Dios es supremo, no Jesús 23 Las tres principales religiones monoteístas del mundo son el judaísmo, el cristianismo y el islam. Pero para cuando apareció Mahoma hacia el principio del siglo VII Era Cristiana., desde el punto de vista de él las primeras dos religiones se habían apartado de la senda de la verdad. De hecho, según algunos comentaristas islámicos el Corán da a entender un rechazamiento de los judíos y de los cristianos cuando declara: “No [la vía] de los que han incurrido en la ira, ni de los extraviados”. (Sura 1:7.) ¿A qué se debe esto?
24 Un comentario sobre el texto coránico declara: “El Pueblo del Libro se extravió: Los judíos al violar su Pacto, y calumniar a María y Jesús y los cristianos al elevar a Jesús el Apóstol a igualdad con Dios” mediante la doctrina de la Trinidad. (Sura 4:153-176, AYA.)
25 La enseñanza principal del islam, por su absoluta sencillez, es lo que se conoce como la shahada o confesión de fe, que todo musulmán sabe de memoria: “La ilāh illa Allāh; Muḥammad rasūl Allāh” (No hay más dios que Alá; Mahoma es el mensajero de Alá). Esto concuerda con la expresión coránica: “Vuestro Dios es un Dios Uno. No hay más dios que Él, el Compasivo, el Misericordioso”. (Sura 2:163.) Esta idea se expresó 2.000 años antes en el antiguo llamamiento a Israel: “Escucha, oh Israel: Jehová nuestro Dios es un solo Jehová”. (Deuteronomio 6:4.) Jesús repitió este mandato, el mayor, que está escrito en Marcos 12:29, unos 600 años antes de Mahoma, y en ninguna parte afirmó Jesús ser Dios o igual a Él. (Marcos 13:32; Juan 14:28; 1 Corintios 15:28.)
26 Respecto a la unicidad de Dios el Corán declara: “Creed, pues, en Dios y en sus apóstoles, y no digáis: ‘Trinidad’. Absteneos de ello y será mejor para vosotros; porque, Dios es un dios único”. (Sura 4:171, CA.) No obstante, debemos señalar que el cristianismo verdadero no enseña una Trinidad. Esa es una doctrina de origen pagano que introdujeron apóstatas de la cristiandad después de la muerte de Cristo y los apóstoles.
Las Seis Columnas de la Fe
  1. Fe en un solo Dios, Alá (Sura 23:116, 117)
  2. Fe en los ángeles (Sura 2:177)
  3. Los libros sagrados: la Torá, el Evangelio, los Salmos, los Rollos de Abrahán, el Corán
  4. Fe en muchos profetas, pero un solo mensaje. Adán fue el primer profeta. Otros han sido Abrahán, Moisés, Jesús y “el sello de los profetas”, Mahoma (Sura 4:136; 33:40)
  5. Fe en un día del juicio, cuando se levanten de las tumbas a todos los muertos (Sura 15:35, 36)
  6. Fe en la omnisciencia y presciencia de Dios, y en que él determina todo lo que sucede. Sin embargo, el hombre tiene libertad de elección en sus actos. [Las sectas islámicas están divididas sobre la cuestión del libre albedrío] (Sura 9:51)
Alma, resurrección, paraíso e infierno
27 El islam enseña que el hombre tiene un alma que pasa a un más allá. El Corán dice: “Dios llama a las almas cuando mueren y cuando, sin haber muerto, duermen. Retiene aquéllas cuya muerte ha decretado”. (Sura 39:42.) Al mismo tiempo, el sura 75 está dedicado totalmente a “La Resurrección”. En parte dice: “¡Juro por el día de la Resurrección! ¿Cree el hombre que no juntaremos sus huesos? Pregunta: ‘¿Cuándo será el día de la Resurrección?’ Ese tal [Alá], ¿no será capaz de devolver la vida a los muertos?”. (Sura 75:1, 3, 6, 40.)
28 Según el Corán, el alma puede tener diferentes destinos, que pueden ser: o un jardín celestial paradisíaco, o el castigo de un infierno ardiente. Como declara el Corán: “Preguntan: ‘¿Cuándo llegará el día del juicio final?’ ¡El día en que sean torturados en el fuego! ‘Se les dirá: “¡Sufrid vuestra tortura! ¡He aquí lo que pretendíais urgir!”’”. (Sura 51:12-14, CA.) “Tendrán [los pecadores] un castigo en la vida de acá, pero en la otra tendrán un castigo más penoso. No tendrán quien les proteja contra Dios.” (Sura 13:34.) Se presenta la pregunta: “Y ¿cómo sabrás qué es? ¡Un fuego ardiente!”. (Sura 101:10, 11.) Este terrible destino se describe con lujo de detalles: “Por cierto que, a quienes niegan nuestras aleyas les introduciremos en el fuego infernal. Cada vez que su piel se haya abrasado, se la cambiaremos por otra piel, para que experimenten el suplicio; porque, Dios es poderoso, prudente”. (Sura 4:56, CA.) En otro lugar dice: “Por cierto que, el infierno será una emboscada, donde permanecerán siglos. En que no probarán sueño ni más bebida, que agua hirviente e icor”. (Sura 78:21, 23-25, CA.)
29 Los musulmanes creen que el alma de un difunto pasa a la Barzakh o “Barrera”, “una barrera que participa de lo temporal (tiempo intermedio entre la hora de la muerte y la hora de la resurrección)”. (Sura 23:99, 100.) El alma está consciente allí experimentando castigo si la persona ha sido impía, o disfrutando de felicidad si ha sido fiel. Pero los fieles también tienen que experimentar alguna tortura debido a los pocos pecados que hayan cometido durante su vida. En el día del juicio, cada uno se encara con su destino eterno, que pone fin a este estado intermedio.
30 En contraste con eso, a los justos se les prometen los jardines celestiales del paraíso: “A quienes creen y obren bien, les introduciremos en Jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente, para siempre”. (Sura 4:57.) “Por cierto que, hoy los dilectos del Paraíso se entregarán al júbilo; ellos con sus esposas estarán en gratas umbrías, acodados sobre los sofás.” (Sura 36:55, 56, CA.) “Hemos escrito en los Salmos, después de la Amonestación, que la tierra la heredarán Mis siervos justos.” La nota en este sura remite al lector a Salmo 37:29. (Sura 21:105.) En otra versión (AYA) también se remite a Salmo 25:13 y a las palabras de Jesús en Mateo 5:5. La referencia a esposas nos lleva ahora a otra pregunta.
¿Monogamia, o poligamia?
31 ¿Es la poligamia lo normal entre los musulmanes? Aunque el Corán permite la poligamia, muchos musulmanes tienen una sola esposa. Debido a las muchas viudas que hubo después de costosas batallas, el Corán hizo lugar para la poligamia: “Si teméis no ser justos con los huérfanos, casaos con las mujeres que os gusten: dos, tres o cuatro. Pero, si teméis no obrar con justicia, casaos con una sola o con vuestras esclavas”. (Sura 4:3.) Una biografía de Mahoma por Ibn-Hishām menciona que Mahoma se casó con una viuda acaudalada, Jadiya, que era 15 años mayor que él. Después de la muerte de ella, se casó con muchas mujeres. Cuando murió, dejó nueve viudas.
32 En el islam hay otra forma de matrimonio que se llama muta. Se define como “un contrato especial concertado entre un hombre y una mujer mediante oferta y aceptación de matrimonio por un período limitado y con una dote especificada como en el contrato para el matrimonio permanente” (Islamuna, por Muṣṭafā al-Rāfi‛ī). Los sunníes lo llaman un matrimonio de placer, y los chiítas lo llaman un matrimonio que ha de terminar en un período específico. La misma fuente dice: “Los hijos [de esos matrimonios] son legítimos y tienen los mismos derechos que los hijos de un matrimonio permanente”. Parece que esta forma de matrimonio temporal se practicaba en los días de Mahoma, y él permitió que continuara. Los sunníes insisten en que después se prohibió, mientras que los imamíes, el mayor entre los grupos chiítas, creen que todavía está en vigor. De hecho, muchos practican esta forma de matrimonio, especialmente cuando el hombre está alejado de su esposa por largo tiempo.
El islam y la vida cotidiana
33 El islam implica cinco obligaciones principales y cinco creencias fundamentales. Una de las obligaciones es que el musulmán devoto se vuelva hacia La Meca cinco veces al día en oración (salat). En el día de descanso musulmán (el viernes) los hombres acuden a la mezquita cuando oyen al almuédano convocarlos a la oración desde el alminar. Hoy día muchas mezquitas ponen una grabación en vez de tener a alguien que dé a voces la llamada.
34 La mezquita (árabe: masjid) es el lugar de adoración musulmán, descrito por el rey Fahd ibn Abdul Aziz de la Arabia Saudí como “la piedra angular del llamamiento a Dios”. Él definió la mezquita como “un lugar de oración, estudio, actividades legales y judiciales, consulta, predicación, guía, educación y preparación. La mezquita es el corazón de la sociedad musulmana”. Estos lugares de adoración se ven ahora por todo el mundo. Uno de los más famosos de la historia es la mezquita de Córdoba, España, que por siglos fue la mayor del mundo.
Conflicto con la cristiandad y dentro de ella
35 Desde el siglo VII el islam se extendió hacia el oeste al África del norte, hacia el este a Paquistán, India y Bangladesh, y al sur a Indonesia. Mientras se extendía, entró en conflicto con una Iglesia Católica militante, que organizó cruzadas para recobrar de manos de los musulmanes la Tierra Santa. En 1492 la reina Isabel y el rey Fernando de España completaron la reconquista católica de España. Los musulmanes y los judíos tendrían que convertirse, o serían expulsados de España. La tolerancia mutua que había existido bajo el dominio musulmán en España desapareció después bajo la influencia de la Inquisición católica. No obstante, el islam sobrevivió, y en el siglo XX ha experimentado un resurgimiento y gran expansión.
36 Mientras el islam se extendía, la Iglesia Católica pasaba por su propia agitación al tratar de mantener la unidad en sus filas. Pero dos vigorosas influencias estaban por irrumpir en el escenario de los acontecimientos, y estas fragmentarían aún más la imagen monolítica de aquella iglesia. Estas fueron: la imprenta y la Biblia en el idioma de la gente.
Las Cinco Columnas de la Observancia
  1. Repetir el credo (shahada): “No hay más Dios que Alá; Mahoma es el mensajero de Alá” (Sura 33:40)
  2. Oración (salat) hacia La Meca cinco veces al día (Sura 2:144)
  3. Caridad (zakat), la obligación de dar cierto porcentaje de los ingresos de uno y del valor de alguna propiedad (Sura 24:56)
  4. Ayuno (saum), especialmente durante la celebración de Ramadán, que dura un mes (Sura 2:183-185)
  5. Peregrinación (hayy). Una vez en la vida, todo varón musulmán tiene que hacer el viaje a La Meca. Solo la enfermedad y la pobreza son excusas lícitas (Sura 3:97)
El bahaísmo... en busca de la unidad mundial
1 El bahaísmo o behaísmo no es una secta del islam, sino una ramificación del babismo, un grupo de Persia (hoy Irán) que se separó de la rama chiíta del islam en 1844. El líder de los babistas fue Mirza Alí Mohamed, de Shiraz, quien se proclamó el Bab (“la Puerta”) y el imam-mahdi (“líder rectamente guiado”) de la línea de Mahoma. Fue ejecutado por las autoridades persas en 1850. En 1863 Mirza Husein Alí Nuri, miembro prominente del grupo babista, “se declaró ‘Aquel a quien Dios pondrá de manifiesto’, a quien el Bab había predicho”. También adoptó el nombre de Baha Allah (“Esplendor de Dios”) y formó una nueva religión, el bahaísmo.
2 Baha Allah fue desterrado de Persia y con el tiempo fue encarcelado en Acco (hoy Acre, Israel). Allí escribió su obra principal, al-Kitab al-Aqdas (El Libro Santísimo), y dio forma abarcadora a la doctrina del bahaísmo. Al morir Baha Allah, la dirección de aquella religión en ciernes pasó a su hijo Abd al-Baha, y después a su bisnieto, Shoghi Effendi Rabbani, y en 1963 a un cuerpo administrativo electo conocido como la Casa Universal de Justicia.
3 Los bahaístas creen que Dios se ha revelado al hombre mediante “Manifestaciones Divinas”, que son: Abrahán, Moisés, Krisna, Zoroastro, el Buda, Jesús, Mahoma, el Bab y Baha Allah. Creen que estos mensajeros fueron provistos para guiar a la humanidad por un proceso evolutivo en el cual la aparición del Bab inició una nueva era para la humanidad. Los bahaístas dicen que hasta la fecha su mensaje es la revelación más plena de la voluntad de Dios, y que es el instrumento principal dado por Dios que hará posible la unidad mundial. (1 Timoteo 2:5, 6.)
4 Uno de los preceptos básicos del bahaísmo es “que todas las grandes religiones del mundo tienen origen divino, que sus principios fundamentales están en completa armonía”. Estas “solo difieren en los aspectos no esenciales de sus doctrinas”. (2 Corintios 6:14-18; 1 Juan 5:19, 20.)
5 Entre las creencias bahaístas están la unicidad de Dios, la inmortalidad del alma y la evolución (biológica, espiritual y social) de la humanidad. Por otra parte, el bahaísmo rechaza el concepto común de los ángeles. También rechaza la Trinidad, la enseñanza hinduista de la reencarnación, y tanto la caída humana desde su estado de perfección como el rescate posterior de la humanidad mediante la sangre de Jesucristo. (Romanos 5:12; Mateo 20:28.)
6 La hermandad del hombre y la igualdad de las mujeres son rasgos principales del bahaísmo. Los bahaístas practican la monogamia. Por lo menos una vez al día rezan una de las tres oraciones reveladas por Baha Allah. Practican el ayuno desde la salida hasta la puesta del Sol durante los 19 días del mes bahaísta de ‘Alā, que cae en marzo. (El calendario bahaísta consiste en 19 meses, de 19 días cada uno, con algunos días intercalares.)
7 El bahaísmo no tiene muchos ritos fijos ni tiene clero. Quienquiera que profese fe en Baha Allah y acepte sus enseñanzas puede inscribirse como miembro. Los bahaístas se reúnen para adorar en el primer día de cada mes bahaísta.
8 Los bahaístas se ven como un grupo que tiene la misión de la conquista espiritual del planeta. Tratan de esparcir su fe mediante la conversación, el ejemplo, el participar en proyectos de la comunidad y en campañas de información. Creen en obediencia absoluta a las leyes del país donde residen, y aunque votan, no participan en la política. Prefieren el servicio no combatiente en las fuerzas armadas cuando les es posible, pero no son objetores de conciencia.
9 Como religión misional, el bahaísmo ha crecido rápidamente durante los últimos años. Los bahaístas calculan que por todo el mundo tienen casi 5.000.000 de creyentes, aunque de hecho el registro de adultos en su religión es de poco más de 2.300.000.
[Notas] Los musulmanes creen que la Biblia contiene revelaciones de Dios, pero que algunas fueron falsificadas posteriormente.
En español el nombre del profeta se ha escrito de varias maneras (Mahoma, Muhammad, Mahomet, Mohamed, etc.). Aquí usamos Mahoma.
Así, el año musulmán se da como A.H. (latín: Anno Hegirae, año de la huida), más bien que A.D. (Anno Domini, año del Señor).
Sobre el asunto del alma y el infierno de fuego, compárese esto con los siguientes textos bíblicos: Génesis 2:7; Ezequiel 18:4; Hechos 3:23.
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